La mentira en la pareja

Por Diego de la Madrid

Hasta las personas más sinceras mienten, por diversas razones. Mentimos para lograr cosas o excusarnos de otras. Mentimos a nuestro jefe, a nuestros clientes, a nuestros amigos, ¡hasta a nosotros mismos! La pareja no es la excepción, y siendo ésta una relación tan estrecha, la mentira tiene un papel especial.

 

La mentira en cifras

En promedio, según estudios, decimos de una a seis mentiras al día. Hombres y mujeres mienten por igual, pero con un objetivo distinto: el hombre miente para manipular su imagen ante los demás, mientras que la mujer lo hace para hacer sentir mejor al otro, aunque no siempre es así, por supuesto. Utilizamos la mentira con muchos fines: escapar de castigos, eludir responsabilidades, dar una imagen determinada, provocar compasión, admiración, pena, temor… Somos capaces de mentirnos a nosotros mismos ¡y creernos! Justificar actos que no podríamos perdonarnos si no nos dijéramos que era necesario, merecido o justo; no enfrentarnos a responsabilidades o a situaciones incómodas. En muchas ocasiones, al mentirnos a nosotros mismos también engañamos a los demás y viceversa, porque no siempre la mentira es consciente, al menos no la mentira “a medias”, aquella que más bien maquilla la verdad o la oculta en parte; la usamos casi sin querer.

La mentira pequeña lleva a mentiras más grandes, más dañinas y a veces incontrolables. No seremos los primeros ni los últimos que nos veremos inmersos en una bola que comenzó con una mentira, a ver quién sale de tal situación en ese punto.

 

Mentir para seducir

La seducción está formada por mentiras, una tras otra. Y es que para gustar a otra persona un buen seductor logra enaltecer sus virtudes y ocultar sus defectos, aunque ninguna de las dos cosas sean verdad del todo. No es quitarte unos años cuando conoces a alguien que te gusta, es tratar de aparentar lo que sabes que atrae, lo cual varía dependiendo a quien mientas.

Las parejas recuerdan esas mentiras de su época de seducción con humor. Generalmente no son dañinas y, como todos las utilizamos, se perdonan fácilmente.

 

Mentir para no dañar

Esto ocurre frecuentemente en caso de infidelidad. Si la persona infiel tiene claro que no quiere dejar a su pareja, no hay sentimientos de por medio con el amante y esa aventura “no significa nada”, le quitará toda la importancia a la traición y se mentirá a sí mismo, además de a la pareja, diciendo que no lo dice por no hacer daño. La realidad suele ser que no lo dice porque teme o no le gustan las posibles consecuencias.

Y esa es la razón para la mayor parte de las mentiras en pareja: evitar consecuencias indeseadas. Por eso mentimos diciendo que hemos llegado tarde porque teníamos mucho trabajo cuando nos hemos tomado una cerveza con los compañeros y no queremos malas caras, mentimos diciendo que estamos cansados cuando no nos apetece tener relaciones sexuales… No es tanto el daño que provocamos (que tampoco es letal enterarte de que tu pareja se ha tomado una cerveza después del trabajo) como las pocas ganas que tenemos de sermones.

Cuando la mentira mata la relación

Mucha gente asegura que lo que más le dolería de su pareja es que le mintiese, mucho más que la causa de la mentira (véase la infidelidad). Pero no es una mentira la que mata el amor, es la sucesión de las mismas, que cuando se descubren te hacen pensar que has estado saliendo con un completo impostor.

Todos comprendemos las mentiras piadosas y hasta alguna mentira mayor, pero cuando ocurren una tras otra no tenemos forma de justificarlas más que pensar que esa persona se ha dejado llevar por la cobardía, que es adicto a la mentira o demasiado inseguro para dejar ver la verdad.

Lo cierto es que no podemos hacer nada para evitar que nuestra pareja mienta. El mejor consejo es confiar hasta que se demuestre lo contrario, pero también es verdad que una persona mentirosa no puede cambiar hasta que no admita que tiene un problema con esa afición a ocultar la verdad y, en muchos casos, busque ayuda para solucionarlo.

Copyright © 2015 DERECHOS RESERVADOS vidaybienestar.mx