Qué le pasa a tu rostro a los 30 años

Muchas mujeres se lo preguntan, y aunque quieres y no quieres saber, es mejor que contemples estos cambios para que puedas actuar debidamente.

Para empezar, es inevitable no envejecer. Por ello, por ser natural, debemos tomarlo con más calma, pues también las emociones negativas como el enojo, la ansiedad y el estrés afectan nuestro cuerpo y la piel. Además, es una cuestión de actitud el enfrentar de la mejor forma el paso de los años y enfocarse en nuestra calidad de vida, ser felices y disfrutarla plenamente cada momento.

Nuestro ciclo de vida se ve influido por la reproducción, la etapa óptima para concebir, que se da poco antes de los 20 y va decreciendo después de los 30, evidentemente, hay cambios hormonales y las necesidades del cuerpo cambian, el metabolismo tiende a ser más lento cada 10 años.

La piel pierde colágeno y elastina, afectando tanto la apariencia como la elasticidad, es por ello que cualquier rasguño o daño tardará más tiempo en sanar y es más probable que queden marcas. También comienzan acentuarse más las arrugas y líneas de expresión, sobre todo, si no estás bien hidratada.

Los poros del rostro se hacen más visibles, por lo que debe procurarse una correcta limpieza con un jabón suave, más si se usan cosméticos durante varias horas. El cabello no es tan brilloso como antes.

Los huesos tienden a la descalcificación y es necesario tomar vitamina D (ej. hígado de bacalao), lácteos, frutos secos y ácido fólico. Evidentemente, los pechos también ya no están tan erguidos como en los 20.

Pero nada que no pueda mejorarse, en verdad, porque la edad te da innumerables aprendizajes, es más puede que disfrutes todavía más tu vida, por la libertad y la seguridad que tienes.

Ahora, las rutinas que deben hacerse parte de tu vida para mantenerte en forma, sentirte bien y plena son:

Ejercicio: existen numerosas rutinas y variantes de ejercicio que puedes hacer, puedes hacerlo en casa o en el gimnasio, lo importante es que te muevas y hagas cardio para no subir de peso. Si tu objetivo es no perder la firmeza de tus pechos, por ejemplo, lo que puedes hacer es una rutina de pecho con mancuernas de poco peso.

Alimentación: Es clave para lograr prácticamente todo lo que pensamos, desde lo mental hasta lo físico, pues la nutrición que lleves a cabo todos los días se reflejan en tu cuerpo y te hacen ver y sentir saludable. Lo ideal es comer a tus horas, consumir alimentos con fibra, bajarle a los carbohidratos, etc.

Sueño: conforme pasan los años, las horas de sueño disminuyen, por eso es que las personas de la tercera edad duermen muy poco y suelen tomar siestas por las tardes. Para una persona adulta, de 30 años, de 6 a 8 horas de sueño son suficientes para un correcto descanso, pero sí es necesario que se respeten las horas de sueño y no trasnocharse.

Y por supuesto la motivación de creer en ti a cada paso es una pieza clave para que tu vida vaya al rumbo que deseas, disfruta de los treinta, pues como dicen, ¡los 30 son los nuevos 20!

Copyright © 2015 DERECHOS RESERVADOS vidaybienestar.mx